Un día de abril del 2012, pensando en el injusto interés que manejan los bancos, empecé a investigar si existía algún método de ahorro y préstamo alternativo. Parecía raro que no se hubiera desarrollado una forma para que todo fuera más justo o que alguien no tuviera la misma inquietud que yo, y sí, había alternativas y entre ellas, navegando un poco llegué a una idea muy atrayente, que se vendía por sí sola: llegué a este mismo blog en el que estoy escribiendo ahora.
Unos días antes se había hecho una presentación multitudinaria con mucho trabajo por detrás (de todos es sabido que esos años se empezaron a gestar muchas cosas).
| Taller de trabajo en Traficante de Sueños que siguió a la presentación en Matadero, Madrid |